Niños con discapacidades son incluidos en diversas actividades

Excluidos por la sociedad por tener que enfrentarse a la vida con alguna discapacidad, varios niños con problemas de autismo, Síndrome de Down, parálisis cerebral, dislexia, discalculia, esta última consiste en tener dificultad para aprender las matemáticas, entre otros padecimientos, han sido aceptados en el Instituto Católico Sampedrano después de intentar estudiar en otras instituciones.

La institución brinda servicios desde el año 1977, al principio funcionaba con lo básico, pero poco a poco ha venido abriendo espacios e innovando para brindar educación de calidad y atender casos especiales.

“Somos una institución que hacemos la diferencia, porque estos niños vienen de otras escuelas porque allá no los aceptaron, dicen que no hacen nada y los apartan de los demás niños. Aquí tratamos de tener unos cuatro o cinco niños con algún padecimiento en cada aula, los involucramos en todas las actividades”, manifestó Nelida Ávila, directora de la institución.

Explicó que tienen dos niños que son casos severos y necesitan una maestra sombra, que consiste en tener a una persona solo para atender las necesidades del niño ya que son menos independientes que el resto de los demás casos.

“Trabajamos con el mismo programa curricular de los otros niños solo que el aprendizaje de ellos es diferente les cuesta un poco más, pero hacemos lo posible por enseñarles y todos han aprendido bastante, también trabajamos con los informes que nos traen los psicólogos porque muchos de ellos están en tratamiento con profesionales”, aseguró Ávila.

Actualmente la institución tiene 15 niños con casos especiales, pero cada año llegan más en busca de una oportunidad porque hay ocasiones en que se terminan los cupos, ya que en cada aula tienen un número definido de estos casos. Maritza Pérez, es catedrática de primer grado y dijo que tiene cuatro niños con discapacidadades, y a todos son incluidos para participar en los eventos de la institución.

“Estamos ensayando un baile para la fiesta navideña de clausura, tenemos un niño en silla de ruedas, otro con autismo, hay uno con problemas de lenguaje, pero aquí están ensayando porque tenemos que inyectarles motivación”, declaró Pérez.

Jennifer Villalobos, es maestra de quinto grado y expresó que tiene 13 alumnos, siete de ellos son casos especiales, aseguró que requieren de mucha paciencia y también brindarles cariño para que puedan desarrollar sus habilidades. Katherine Maldonado, está cursando la fase final de la carrera de Educación Especial y como proyecto de práctica profesional le da asistencia a un menor con parálisis cerebral.

“Este año empecé a trabajar con Carlos Enrique, él tiene 19 años de edad, pero su condición no le permite ser independiente así que para ambos ha sido una gran experiencia porque hemos aprendido mucho trabajando juntos”.

Explicó que el joven ha tenido buenos avances durante este año,  ya que antes no podía hablar ni hacer varias actividades y vencido esos obstáculos.

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