HONDURAS CUMPLE UN AÑO DESDE LA LLEGADA DE LA PANDEMIA

LA PANDEMIA LLEVA UNAS 4,300 MUERTES

TEGUCIGALPA. Fue a través de un comunicado, hace un año exactamente hoy, que la Secretaría de Salud reportó lo que tanto se temía, la inevitable llegada del coronavirus; el primer caso: una mujer de 42 años que había regresado de España y residía en Tegucigalpa. En estos doce meses han fallecido unas 4,300 personas, según la cifras oficiales.

Ese 11 de marzo del año pasado era miércoles, y una segunda noticia conmocionaba el país: otra mujer de 37 años estuvo de viaje en Suiza y se trajo al indeseable pasajero; saltaron todas las alarmas y comenzaron días de incertidumbre y miedo. Desde entonces se han contagiado al menos 175.000 personas, dice la estadística nacional.

Ese temido primer caso fue confirmado por Salud en la madrugada y a través de las redes sociales, la joven que había regresado de España siete días antes a través del aeropuerto Toncontín en Tegucigalpa, estaba embarazada y hospitalizada.

Las autoridades mantuvieron en anonimato los nombres de las personas contagiadas por su seguridad y para evitar la estigmatización. La segunda muchacha había llegado desde Suiza seis días antes a través del aeropuerto Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula.

Ese primer caso generó las medidas iniciales: las autoridades sanitarias, con policías y militares, cerraron por completo la colonia capitalina Abraham Lincoln, donde residía a quien identificaron como “paciente cero”, y se temía que hubiese contagiado a muchas personas en el lugar. Unas 240 casas quedaron aisladas.

LA OBLIGADA CUARENTENA

El viernes 13 llamaron desde las escuelas, los colegios, los niños salieron temprano, fue el último día de clases presenciales. Hace un año los

alumnos hondureños fueron adaptándose a un desconocido sistema de aulas virtuales. En el sistema público, muchos quedaron excluidos. En todo este tiempo, poco más de 68.000 personas se recuperaron de la enfermedad.

Ese primer fin de semana fue incierto, temeroso para todos. En todo el planeta se cerraban las ciudades, cambiaba la vida. La vieja Europa se derrumbaba con cientos de muertos y miles de contagiados, mientras América miraba subir las cifras de la catástrofe. El gobierno hondureño declaró cuarentena obligatoria el domingo 15, por lo que al día siguiente el país estaba encerrado.

Con el cierre repentino, muchas familias quedaron sin suministros en las casas, mientras la angustia y la desesperación se consolidaban. Las calles estaban totalmente desiertas, los negocios y las oficinas cerradas, el país se paralizó.

LAS ALZAS

Mientras las noticias falsas aumentaban y las especulaciones se adueñaban de los ciudadanos, había una confusión impresionante. Muchos salieron bajo riesgo a comprar irreflexivamente lo que fuera: alimentos, medicinas, combustible, papel higiénico.

Las mascarillas que la gente siempre miró con indiferencia en médicos y enfermeras, como implementos hospitalarios, se convirtieron en objetivo de compra. La escasez y el abuso de vendedores elevó tanto los precios que los que costaban dos lempiras, llegaron a costar treinta y cinco.

El mismo camino llevaban los alimentos: la carne, el arroz, los huevos, el azúcar, las legumbres, hasta que la amenaza del gobierno de castigar a los especuladores y la denuncia permanente de la población logró mantener controlados los precios.

LOS HOSPITALES

Con un sistema hospitalario deficitario de toda la vida, era impensable pensar que ajustaría para enfrentar la tragedia por la pandemia, pues, incluso, la salud pública de países desarrollados había colapsado por la atención masiva y abrupta de miles de pacientes. Entonces, el gobierno anunció la compra de hospitales.

Fue a través de la institución Invest-H, que pagó por adelantado 48 millones de dólares por la compra de siete hospitales móviles, que después de meses de espera, llegaron incompletos, dañados, insuficientes, y bajo sospecha de notables irregularidades.

El Ministerio Público abrió una investigación contra el titular de Invest-H, Marco Bográn, y otros funcionarios, con acusaciones de corrupción al negociar con el inversor internacional Axel López, asociado a empresas supuestamente basadas en los Estados Unidos, Turquía y Jordania.

Las negociaciones comenzaron en marzo del año pasado, y los hospitales estarían en Honduras entre 45 y 55 días después para repartirse en diferentes ciudades. Todavía hoy no funcionan, el juicio sigue y no hay culpables. Los casos de coronavirus continúan imparables.

VACUNAS

La esperanza está en la anunciada vacuna contra la COVID-19. La representante de la Organización Panamericana de la Salud, Piedad Huerta, anunció que este 13 de marzo llegarán al país el primer lote de vacunas anticovid donadas por el programa COVAX, que serían unas 48,000 dosis.

La ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, explicó que con estas dosis se terminará de inocular a todo el personal de salud, unas 90,000 personas en el ámbito público y privado. Además, el gobierno decidió comprar a Rusia 4.2 millones de dosis de la Sputnik V aseguran que han establecido contactos con otras farmacéuticas para adquirir otros fármacos.

En este contexto el presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, ofreció presentar un proyecto para permitir que empresas privadas introduzcan vacunas al país. Sin embargo, el presidente Juan Orlando Hernández ha enfatizado que si lo hacen deben ser en calidad de donación, no para negocios.

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