Granada sería para explotar a el extraditable Magdaleno Meza, según abogado

Magdaleno Meza Fúnez, también conocido como Nery Orlando López Sanabria. Jonathan Exiquiel Gómez  llevaba dos radios en su recto.

AYER SE REGISTRARON INSPECCIONES EN EL CENTRO PENAL

Subsecretario de Seguridad recomendó al profesional que si tiene pruebas puede acudir a la Fiscalía.

TEGUCIGALPA. El aboga­do Carlos Chajtur solicitó ayer que su defendido, el extraditable Magdaleno Meza Fúnez, también conocido como Nery Orlando López Sanabria, fuese enviado a un batallón, pues asegura que la granada ingresada a la cárcel de máxima seguridad en Ilama, San­ta Bárbara conocida como “El Po­zo” y que tenía en el ano un pandi­llero, era para matar a su cliente.

El pasado miércoles trascen­dió el insólito hecho, pues el re­cluso Edgar Misael Martínez ha­bría ingresado una granada de mano oculta en su ano.

El artefacto fue descubierto mediante una inspección reali­zada en módulo ocho, donde se encuentran los presos de la pan­dilla la 18; en dicha acción se de­terminó que había un objeto ex­traño en el cuerpo del recluso y posteriormente, mediante la ex­posición a un escáner, se consta­tó que se trataba de un explosivo.

Para extraer la granada Martí­nez tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia.

SUPUESTO ATENTADO

En ese sentido, el profesional del Derecho hizo la petición para que Magdaleno Meza Fúnez sea trasladado al Segundo Batallón de Infantería, por considerar que el centro penal de máxima segu­ridad de Ilama, conocido como “El Pozo”, no tiene las condicio­nes para garantizar la seguridad de los presos.

“Este artefacto era parte de un plan para acabar con Mag­daleno Meza Fúnez, los contro­les en los centros penitenciarios están fallando, no es posible que encuentren granadas, armas de fuego y armas cortopunzantes”, dijo Chajtur.

Agregó que Meza Fúnez ha si­do víctima de constantes amena­zas de muerte, luego de ser seña­lado como presunto testaferro de “Tony” Hernández y que hay in­formación de fuentes internas y externas al recinto penitencia­rio, sobre conspiración para ase­sinar a su representado. Meza Fú­nez, quien presuntamente era so­cio de los hermanos Valle Valle, fingió su muerte en junio de 2018, cuando era conocido como Nery Orlando López Sanabria. Unas fo­tografías de su cuerpo en un ataúd fueron divulgadas, con el objetivo que las autoridades y sus enemi­gos creyeran que en realidad ha­bía muerto, por lo que además re­gistraron un acta de defunción en el Registro Nacional de las Per­sonas.

El 6 de junio del año pasado en la carretera de occidente, fue de­tenido y en ese momento presen­tó una cédula de identidad a nom­bre de Magdaleno Meza Fúnez.

Posteriormente se le decretó auto de formal procesamiento a él junto a Erick Julissa Bandy, su esposa y tres de sus trabajadores tras el análisis de las pruebas pre­sentadas por la Fiscalía.

El granada de mano fue retirada mediante cirugía del cuerpo de otro recluso.

OPERATIVOS

El subsecreterio de Seguri­dad, Luis Suazo, comentó ayer que los controles de seguridad, que se dan en los centros penales son procesos normales debido a las capacidades que ahora tiene el Instituto Nacional Penitencia­rio (INP).

“Nosotros lo que hemos esta­blecido es una serie de controles que dieron paso a que se detecta­ra a esta persona con esa granada y ayer mismo (miércoles) se de­tuvo dos personas más que tenían en la misma porción de su cuerpo un radio ‘walkie talkie’, tenía unas memorias y también otra perso­na que se detuvo con tabaco”, ma­nifestó.

“Este es un proceso normal, pues son capacidades que tiene ahora el Instituto Nacional Peni­tenciario de detección”.

Ante esta situación analizó que “lo que hemos tenido es una reac­ción, como pudo observar la ciu­dadanía, de establecer que hay otro tipo de problemas en razón de las dificultades que tienen aho­ra para poder ingresar cualquier artefacto o droga en las cárceles”.

El convicto que quiso ingre­sar los radios a esa misma cárcel, es el pandillero de la 18, Jonathan Exequiel Gómez.

INVESTIGACIÓN

El funcionario también se refi­rió a la denuncia que hizo el apo­derado legal del recluso Magda­leno Meza Fúnez, quien dijo que hay un plan en contra de su re­presentado y que esa granada era para matarlo. “Yo no puedo decir que eso sea de esa manera, hay una investigación a partir de este tema, lo que ha sido tradicio­nal en las cárceles es que hagan sus grupos, tengan armas y otras cosas para defenderse un grupo de otro”, comentó.

Apuntó que “esas otras cosas que se están asumiendo, que si tiene pruebas o alguna cosa adi­cional que pueda ayudar a la in­vestigación, yo le diría al aboga­do que las presente a la Fiscalía que es el lugar apropiado para ha­cerlo”.

Ayer se registró un fuerte contingente militar en “El Po­zo”, con escuadrón antimotines y perros anti drogas. Además de un grupo de agentes de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas.

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